Expansión de las erupciones solares
En 1980 se produjo una espectacular expansión de las erupciones solares que provocó tremendas
interferencias en los sistemas de radio a escala mundial. La confusión reinó en todo el planeta
mientras los días pasaban sin que se pudiera establecer la causa del problema. El comercio
internacional y numerosos servicios esenciales, como el transporte, quedaron prácticamente
suspendidos, lo que dio lugar a disturbios y saqueos en algunas regiones. Numerosos países
cayeron en la anarquía más absoluta, situación que se vio acentuada por la incapacidad de
imponer la ley y el orden que demostraron sus gobernantes. Al desaparecer la autoridad central,
estallaron numerosos conflictos en todo el mundo. Sin embargo, las erupciones solares habían
hecho inservibles las armas nucleares, los misiles de largo alcance y las fuerzas aéreas de
numerosos ejércitos, de modo que la naturaleza de la guerra cambió por completo.
EE.UU.
Tras las erupciones solares, la violencia comenzó a extenderse por todo el país y los EE.UU. se
vieron obligados a declarar el estado de emergencia. Bajo el firme liderazgo de su Presidente,
el país consiguió superar el bache y contener la ola de destrucción. Desde entonces, los EE.UU.
han dado prioridad a la reconstrucción del país por encima de cualquier otra consideración, y
han adoptado una política de aislamiento total basada en el Neo-Monroísmo. Las flotas del
Pacífico y el Atlántico se han redesplegado en el territorio nacional, en respuesta a la
creciente amenaza que supone la situación en el resto del mundo.
Asia
En China, el declive de las infraestructuras y la escasez material provocó un sentimiento de
frustración contra el gobierno central en los territorios autónomos de las zonas fronterizas.
Los disturbios acabaron sumiendo al país en un estado cercano a la guerra civil y, aunque el
gobierno consiguió acallar los disturbios mediante el uso de la fuerza, la distribución de la
riqueza continuó estando sumamente desequilibrada. El gobierno chino se vio obligado a
responder a la crisis tanto en su propio territorio como en Asia central, un problema que
logró solucionar poniendo en marcha un proceso de modernización general en todo el continente.
Por su parte, Japón se vio desprovisto del apoyo estadounidense y decidió acudir a China en
busca de una manera de garantizar la seguridad nacional y su suministro de materias primas.
Europa y Oriente Medio
Ante a la eficaz cooperación de los países de Europa central y oriental, las naciones de
Europa occidental tuvieron dificultades para superar la crisis provocada por las erupciones
solares y asegurarse un suministro de recursos que les permitiera afrontar la reconstrucción.
Por su parte, mientras EE.UU. y la URRS retiraban a sus tropas de Oriente Medio para
concentrarse en sus problemas internos, los países de Europa central y oriental aprovecharon
para apoderarse de las principales reservas petrolíferas e intensificar su intervención en el
conflicto entre Irán e Irak. Sin embargo, también adoptaron una política de no intervención
en la guerra báltica de la independencia.
URSS
La URSS tardó en darse cuenta del efecto de las erupciones solares en su situación interna,
de modo que la enorme infraestructura de comunicaciones del país permaneció fuera de servicio
durante un período especialmente prolongado. Poco después, la URSS sufrió una grave derrota en
Afganistán frente a las fuerzas de la resistencia y, acto seguido, las tropas afganas invadieron
el territorio soviético, lo que dio lugar al comienzo de la guerra de Bagram. Mientras tanto,
la zona occidental se vio asolada por un conflicto cada vez mayor con tres estados de la región
báltica decididos a conseguir la independencia. Aunque la URSS se mantuvo firme en todo momento,
la guerra siguió intensificándose y acabó extendiéndose a la zona oriental y norte de Europa,
dando lugar a la guerra báltica de la independencia.